Las últimas detenciones en España de
hermanos vinculados al Estado Islámico han puesto de relieve un fenómeno, el de
la yihad en familia, ya observado en los atentados de París y Bruselas (en
ambos participaron hermanos) y que se cree puede ir a más, en opinión de
especialistas en la lucha contra el terrorismo yihadista.
Según ha explicado a Efe un experto en
combatir a estos grupos terroristas, en España son ya numerosas las operaciones
en las que se ha detenido a radicales islamistas con lazos fraternales, como la
que recientemente se saldó con la detención en Gerona de dos hermanos
marroquíes acusados de financiar a Daesh.
Semanas antes, en otra operación en Lleida,
la Guardia Civil arrestó a tres hermanos paquistaníes por adoctrinar y
adoctrinarse en el yihadismo, y hace un año se produjo la más llamativa de
todas, la detención de unos gemelos en Barcelona que con 16 años planeaban
viajar a Siria alentados por su madre de origen marroquí, que un año antes
había perdido a su hijo mayor combatiendo junto al EI.
Círculos cerrados
«Las principales caladeros del terrorismo
siempre han sido amigos y familiares», pero en «este tipo de amenaza» existe
otro factor añadido y es que las familias «forman círculos muy cerrados, que
acrecientan esa vinculación religiosa», señala este experto.
Pero los estímulos no son solo familiares.
También se ha observado que las segundas o terceras generaciones de inmigrantes
musulmanes «se caracterizan por tener un cordón umbilical con sus países de
referencia, donde, a la postre, les suelen radicalizar». Y no solo eso, sino
que también se ha constatado que en muchas ocasiones el último impulso para
decidirse a viajar a Siria y unirse a Daesh lo han recibido en su país de
origen.
Existe un gran vínculo con sus países de
origen
«Gente de su pueblo o familiares que viven
allí y que les animan a dar ese paso», ha explicado a Efe Dolores Delgado,
fiscal de la Audiencia Nacional coordinadora de los asuntos sobre terrorismo
yihadista. De hecho, con respecto a los yihadistas españoles de origen
marroquí, los investigadores han detectado «en un altísimo porcentaje de casos»
que una visita a su familia a Marruecos ha sido «el paso previo» al viaje a
Siria, destaca Delgado.
«Se van a Marruecos y no se sabe si de esa
familia extensa que tienen allí o de ese entorno reciben un último empujón
ideológico», apunta la fiscal, al explicar como, «por un lado, van a despedirse
y a saldar deudas para irse ‘limpios’ y, por otro, para acabar de recibir ese
impulso de legitimación a su decisión».
No hay un perfil concreto de familia
Por contra, cree que el fenómeno de los
vínculos familiares entre integrantes de Daesh no responde a un perfil concreto
de familia y considera que el hecho de que hermanos compartan el mismo nivel de
radicalidad responde a otros factores.
«No hay perfiles, sino circunstancias»,
asegura Delgado, que, al hilo de esta idea, precisa que se ha detectado «un
doble rol» a uno de los cuáles puede asignarse a la familia del yihadista
dependiendo de cuál haya sido su comportamiento.
Un tipo de familia son aquellas en las que
existe un mayor o menor grado de connivencia con la actividad del familiar que
ha abrazado la yihad y que puede variar entre «la aceptación hasta la
admiración por aquellos que se han radicalizado y han marchado a Siria», lo que
puede arrastrar a otro miembro del núcleo familiar a tratar de emular al
pariente que despierta la admiración entre los suyos.
En sentido contrario, prosigue Delgado,
también existen las familias donde la radicalización de uno de sus miembros
preocupa y llega a producir «angustia por la decisión de irse a Siria» o de
seguir los postulados de Daesh.
«En los dos casos es el silencio el que
impera porque una quiere el éxito para el que se ha ido y la otra tiene miedo
por lo que pueda ocurrir si denuncia la situación», concluye.
La yihad en familia, un fenómeno en alza
08/Ago/2016
ABC, España